martes, 29 de julio de 2008

CNP LLAMA HIPOCRITAS A PERIODISTAS QUE RECLAMAN A COLOMBIA POR MAL USO DE LOGO DE TELESUR

YVKE Mundial
Por: Luigino Bracci Roa
Fecha de publicación: 29/07/08


Roger Santodomingo ex propietario de Noticiero Digital y secretario general del Colegio Nacional de Periodistas-Caracas Credito: Archivo

29 de julio 2008. - En un artículo denominado "La farsa", Roger Santodomingo, secretario general del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) Seccional Caracas, arremetió este lunes contra los comunicadores que han criticado al gobierno colombiano por el mal uso de los emblemas de Telesur y la Cruz Roja en la denominada "Operación Jaque". Es el primer pronunciamiento público de algún vocero del CNP luego de que Juan Manuel Santos, ministro de Defensa de Colombia, admitiera el pasado 23 de julio que se usó el emblema de Telesur en dicha operación.

Luego de hacer una crítica suave al gobierno colombiano por el uso de los emblemas de la Cruz Roja, Santodomingo argumenta que el uso del logo de Telesur en esa operación en realidad no aumenta los riesgos de trabajar en Colombia, trivializando las denuncias hechas por diversas organizaciones. Afirma: "Hay que separar la ingenuidad de la hipocresía. Por una parte, los que creen que esto ha puesto en peligro no sólo a los periodistas de una cadena internacional –de capital fundamentalmente venezolano-, sino a todos los que informan de la violencia colombiana. Porque es ingenuo pensar que un carnet de prensa sea un salvoconducto, en particular en Colombia".

Periodistas que reclaman tienen "argumentaciones hipócritas"

Igualmente, ataca a los periodistas que se han manifestado en contra del mal uso del emblema de Telesur: "La argumentación hipócrita está en los que encuentran en esta falta del gobierno colombiano su excusa para atacar a un adversario ideológico. En un intento de opacar uno de sus mayores éxitos, vemos a periodistas criticando a las autoridades del país vecino por el uso ilegal del logo de Telesur. Cuando se rasgan las vestiduras por este caso, no deja de llamar la atención que permanezcan callados ante los abusos contra periodistas cometidos por su propio gobierno, en su propio país".

Recientemente, la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) y el Movimiento Por el Periodismo Necesario (MPN, que agrupa a unos quinientos comunicadores y periodistas venezolanos) se pronunciaron en contra del uso del logo de Telesur por parte del Ejército colombiano en la Operación Jaque. Santodomingo da a entender que ambos pronunciamientos fueron ingenuos o hipócritas.

Telesur tiene la culpa

Para Santodomingo, la posición ideológica de Telesur es la responsable de que dicho canal haya sido utilizado en la Operación Jaque: "Lo que sí está claro es que el efecto Telesur no habría sido el mismo si los militares se hubiesen identificado como reporteros de El Tiempo de Bogotá o de Globovisión: los guerrilleros no se habrían sentido tan confiados. La alineación idelógica de Telesur –que, ojo, no necesariamente es la de sus periodistas- le ha dado privilegios operativos en zonas controladas por la guerrilla y el ejército venezolano."

Igualmente, Santodomingo se autocalifica como "objetivo militar" debido a que algunas personas, entre ellas la investigadora Eva Golinger, han afirmado que mantiene relaciones con el gobierno de Estados Unidos y la CIA: "A partir de estos ataques infundados a muchos de nosotros se nos ha declarado 'objetivos militares' por parte de grupos extremistas".

Santodomingo y Noticiero Digital

Golinger acusó en mayo de 2007 a diferentes periodistas venezolanos, entre ellos a Santodomingo, de recibir financiamientos del Departamento de Estado norteamericano para recibir becas y cursos en Estados Unidos.

Pero, por otro lado, Santodomingo dirigió el portal oposicionista Noticiero Digital entre agosto de 2006 y julio de 2007, período en el cual se permitió que personas anónimas publicaran en ese portal amenazas contra decenas de personas vinculadas o simpatizantes del gobierno del Presidente Hugo Chávez. Particularmente lamentable fue la publicación en Noticiero Digital de amenazas de muerte, graves insultos y las direcciones de habitación y lugares de trabajo de Andreína Tarazone, Osly Hernández, Janlisberth Velasco y Héctor Rodríguez, estudiantes afectos al proceso que dieron importantes discursos en la Asamblea Nacional el 7 de junio de 2007, dejando mal parados a estudiantes opositores en un debate donde éstos prefirieron irse. Las amenazas y la publicación de sus direcciones ocasionó que algunas de ellas tuvieran que mudarse.

La polémica se desató, y Santodomingo vendió sus participaciones en Noticiero Digital en julio de 2007, luego de que personas desconocidas entregaran cartas a su hijo en el colegio donde estudiaba, con amenazas veladas. Afirmó entonces estar siendo amenazado por el gobierno, el cual rechazó las agresiones.

A pesar de estos oscuros antecedentes, Santodomingo fue escogido secretario general del CNP Caracas en las elecciones del pasado 19 de junio, a través de la plancha de William Echeverría, que algunos calificaban de "la plancha Globovisión" dado el apoyo brindado por ese canal privado. La abstención en el proceso superó el 70 por ciento.

A continuación, su artículo íntegro.

No hay acción inmaculada. La Operación Jaque, aplaudida universalmente porque salvó la vida, no sólo de 15 rehenes sino de los guerrilleros que los tenían cautivos, tenía que tener un "pero". Los militares que participaron no sólo tomaron clases de teatro, además utilizaron el emblema de la Cruz Roja y el logo de la cadena multiestatal Telesur para dar credibilidad a la "la farsa" que en efecto estaban montando.

¿Mentiras blancas o mera falta de escrúpulos? La utilización militar del emblema de la Cruz Roja está reglamentado y su uso como camuflaje para una operación militar es un delito de guerra que podría llevar a los responsables a la Corte Penal Internacional.

Parece insuficiente el esfuerzo del propio Álvaro Uribe quien ha tratado de distanciarse de lo que describió como la acción individual e inconsulta de uno de sus soldados que "reconoció que producto de su nerviosismo, al observar la cantidad de guerrilleros armados alrededor del helicóptero, se puso sobre su chaleco un peto de tela que llevaba el símbolo del Comité Internacional de la Cruz Roja".

La Cruz Roja dijo, por cierto, que sigue dispuesta a colaborar en futuras acciones humanitarias en Colombia. Respecto al otro logo, el de Telesur, el ministro Santos ha dicho que tenían "derecho a la farsa" y que no tienen por qué pedir disculpas cuando su objetivo era salvar vidas. El problema es, por supuesto, las vidas que pone en riesgo con esta excusa. Los periodistas, como los trabajadores humanitarios, los heridos y los civiles en general, están protegidos por la legislación internacional de las acciones bélicas a fin de evitar un estado de barbarie.

Esto plantea un conflicto ético de dos caras. Hay que separar la ingenuidad de la hipocresía. Por una parte, los que creen que esto ha puesto en peligro no sólo a los periodistas de una cadena internacional –de capital fundamentalmente venezolano-, sino a todos los que informan de la violencia colombiana.

Porque es ingenuo pensar que un carnet de prensa sea un salvoconducto, en particular en Colombia. Los periodistas que siguen haciendo allí su trabajo lo hacen ya por valentía, compromiso o simple temeridad, porque en muchas ocasiones han sido blanco tanto de la guerrilla como de paramilitares y del ejército. De hecho, todo corresponsal de esa guerra atroz sabe que entrar a las zonas calientes implica un complejo proceso de permisos y alcabalas formales e informales que nunca son total garantía.

La argumentación hipócrita está en los que encuentran en esta falta del gobierno colombiano su excusa para atacar a un adversario ideológico. En un intento de opacar uno de sus mayores éxitos, vemos a periodistas criticando a las autoridades del país vecino por el uso ilegal del logo de Telesur. Cuando se rasgan las vestiduras por este caso, no deja de llamar la atención que permanezcan callados ante los abusos contra periodistas cometidos por su propio gobierno, en su propio país.

Nada han dicho cuando se ha puesto en riesgo la integridad de periodistas que el gobierno venezolano, sus funcionarios y sus voceros, de la manera más irresponsable, ha acusado de mercenarios e incluso que responden "a la CIA".

De hecho, a partir de estos ataques infundados a muchos de nosotros se nos ha declarado "objetivos militares" por parte de grupos extremistas tanto en Colombia como en Venezuela. Nada han dicho de los ataques y detenciones arbitrarios a sus colegas por parte de autoridades venezolanas.

Lo que sí está claro es que el efecto Telesur no habría sido el mismo si los militares se hubiesen identificado como reporteros de El Tiempo de Bogotá o de Globovisión: los guerrilleros no se habrían sentido tan confiados.

La alineación idelógica de Telesur –que, ojo, no necesariamente es la de sus periodistas- le ha dado privilegios operativos en zonas controladas por la guerrilla y el ejército venezolano. Fue Telesur el único medio al que se le permitió cubrir la entrega de rehenes de la guerrilla al gobierno venezolano (incluso a su personal el gobierno lo premió por este "esfuerzo").

Es sabido que para el chavismo sólo los medios oficialistas son aptos para cubrir sus actos oficiales, porque los periodistas de medios privados pueden sentirse en el derecho de hacer preguntas fuera de su control.

No hay comentarios: